Libro de la Paella: Historia

Seguimos con el libro de la Paella que escribió mi padre, la historia de la Paella.
paella

Este libro lo escribí porque considero que la paella valenciana es para la mayoría de los valencianos algo más que una simple receta de confección de un plato culinario regional, como los miles de ellos que hay en todo el mundo.

Solo pido que este libro sirva para aportar algo más al mundo de la paella valenciana. Si estoy equivocado en algo que me sepan perdonar de la misma forma que yo sepa aceptar sus críticas. De España muchos extranjeros conocen la paella, como punto de referencia de nuestro país.

Para muchos valencianos la paella es una historia, es una tradición, es un rito, es una cultura, es parte de nuestras vidas, son momentos vividos felizmente, la paella es una excusa para estar un rato con los seres queridos. Los valencianos  la condimentaban según como funcionara sus recursos, influenciados por la sequía, heladas, pedriscos y todas las adversidades climáticas que afectaban a sus cultivos y por tanto a sus ingresos que repercutían sobre otros sectores de la economía, afectando también a estos en la disponibilidad económica mayor ó menor para poder celebrar fiestas.

El valenciano con la paella vuelve al juego del fuego, vuelve a querer dominar esta fuerza de la naturaleza, vuelve a avivarlo, a disminuir su fuerza, en resumen a dirigirlo, y someterlo. Las paellas, las hogueras de San Juan, las Fallas, los castillos de fuegos artificiales, las disparás, en multitud de poblaciones de Castellón, Valencia, Alicante todo es un juego de combinaciones en los cuales introducimos en el mismo saco el tiempo, el fuego, el arte. Todo es control de fuegos y tiempos. Tenemos obsesión por controlar estos dos parámetros de la vida. Una dispará juega con los tiempos, el fuego adobado con ese olor a pólvora. El increscendo del sonido en tiempos determinados. Un desacompasamiento en los ritmos daría al traste con el festejo. El corazón de los espectadores, va acelerándose al compás que vamos acercándonos a la apoteosis final de los fuegos, esta aceleración no es solo debida a la intensidad de las vibraciones  de los petardos, sino como si apareciera un hilo invisible que nos recordará personas que vibraron con nosotros y ahora no están. El olor a pólvora, las tonalidades de colores todo va excitando nuestros recuerdos y nuestros sentidos.

Nuestra afición a la música es algo que llevamos en los genes. También es un juego de tiempos y sonidos. Desde Orihuela a Vinaroz es raro el pueblo que no posea una banda de música. Pueblos que sus niños aprenden antes solfeo que a escribir correctamente. De niño me comentaban que en los campos de LIRIA, ciudad a unos pocos kilómetros al norte de  Valencia, en su huerta cuando los labradores  se sentaban a descansar después de varias horas de durísimo trabajo, ya que en aquella época se trabajaba de sol a sol, desenfundaban sus  clarinetes, oboes, trompetas y comenzaban a ensayar partituras complicadísimas de música clásica, ya que no tenían otro momento para ensayar .

Los valencianos también tenemos otra afición que nos hace más próximos en nuestros gustos. Es la afición por la cerámica por els “taulellets policromados”  y forjados al fuego. Volvemos otra vez al juego de combinaciones de colores y fuego que adobados con el tiempo necesario para la cocción conseguimos les “rajoletes”  del siglo dieciocho valenciano cargados de colores. Els “alfardons” del gótico valenciano las cerámicas doradas de Paterna y Manises, maravillosas cerámicas de Onda (Castellón) del Conde Aranda, Rivesalves etc.

Tenemos también marcado a fuego en nuestro código genético la cultura del arroz y girando alrededor de esta cultura está la paella, plato universal por excelencia. Plato que encabeza la lista de recetas gastronómica. Podría citar personajes famosos nacionales e internacionales cuyo plato favorito es nuestro plato regional. De nuestro país en muchos lugares del mundo solo conocen nuestro plato típico la paella, y la mayoría  de los que la admiran, todavía no saben lo que es la paella, porque no la han probado lo que es una buena paella valenciana. Ya lo decía hace ciento cincuenta años, a mediados del siglo XlX, Pascual Pérez y Rodríguez en el libro Los Valencianos pintados por sí mismos, decía: “Para los que una vez la han probado es un recuerdo agradable y hermoso; para los que solo la conocen de oídas, un ensueño, una ilusión dorada y una particularidad singulariza y aísla la paella de todo el sistema culinario y gastronómico”

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2 pensamientos en “Libro de la Paella: Historia

  1. Qué bonito recuerdo a tu padre, Mar…me ha emocionado encontrarme con esto por aquí…y cómo no, homenaje maravilloso a la paella, que nunca está de más…

    • Hola Marta me alegro que te haya gustado, me pareció muy buena idea utilizar mi blog y publicar el libro que mi padre escribió, así lo que escribió lo puede ver todo el mundo, y hacerle un pequeño homenaje. Un beso.

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